miércoles, 7 de octubre de 2015

REPITE CONMIGO



No sangrar en los bolígrafos,
aceptar la intermitencia de mi inspiración,
dispararle a las hadas sin remordimiento,
creer en Dios cuando me dé la gana.
Tener sexo sin sacar mi biblioteca.

Eliminarme del pin,
marcar como spam mi dispersión,
soñar hasta que se me acabe el tiempo,
hacer el amor en un escenario,
hacerlo en camerinos.
Morir.

Sacudirme las expectativas,
detonarle;
herir a la violencia.
Terminar el libro que no me gusta,
envenenar la luna en que te inspiras.
Odiarte.

Cortar el cordón umbilical
o saltar la cuerda con él  
y cantar que no me importa.
No mirarte más nunca a los ojos
¡Más nunca!

Ponerle a mi bandera
estrellas donde le pusieron balas,
hacer con ellas un collar de ocho fusiles
para adornar tu cuello de violencia y de mentira.
Ver cómo frente al espejo,
en un ataque de vanidad,
te lo arrancas y disparas.

Torturar el prejuicio,
burlarme de los registros civiles,
ilegalizar el matrimonio entre un hombre y una mujer,
asesinar a un cura
y argumentar que fue en nombre de Dios.

Regalar en las actividades lésbicas
maquillaje, sandalias y perfume.
No salir conmigo, insisto:
eliminarme del pin y de ese cielo que no soy.
Entristecer hasta que el rímel
sea un río por mi rostro.
Conformarme con lo que soy.

Morir.

2 comentarios:

Jose Barrera dijo...

Hermoso, rudo, real, descubridor, adicto de tus letras ahora quiero más!

Karlina Fernandez dijo...

Gracias José. Seguiré publcando.