jueves, 14 de abril de 2016

ME RINDO











Consagro mi derrota en ti.
Fracaso, inminentemente, en tus destrezas.
Fatigada de estrategias infértiles
me entrego en el abismo del miedo a amar
y, entonces, te amo desnuda de elocuencia;
vulnerable a mis propias contradicciones contigo.

Te amo demente, bebida de sustos y de celos:
como una hembra, como una loba, como una tuya.

Bajo la guardia; me quito la camisa.
Y, debajo de la camisa, me quito el corazón;
y al corazón le saco el alma
para que de un jalón te la fumes.

Viajaré a mi sombra que eres tú…
y ahí mi amor; en nuestro infierno de contradicciones,
en el temblor de la duda,
en  los besos extremos y en el  sexo caliente,
me estrellaré sin cordura sobre tus vórtices.
Quizás sólo así pueda liberarme:
volviendo a morir.

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