domingo, 22 de enero de 2017



No quiero sentirme sola,
ni dejar la muletilla de tu nombre,
atravesar el vértigo del adiós.
No quiero rendirme,
quiero insistir en la esperanza,
volver a las calles de tu espalda,
salvarme  debajo de tu ombligo.

No quiero dejarte aunque ya no estés.
No quiero perdernos,
aunque tengamos permiso para divagar,
entonces:
Si hoy no me quieres,
yo nos quiero por las dos. 


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